Fin de semana

En primer lugar una visita el viernes a La Almunia para recordar los viejos tiempos. Quedamos con Eva, la cual venía expresamente desde Madrid.
Iba ya para cinco años que no nos veíamos. Ya era hora.
Nostalgia, recuerdos y sobre todo planes para el futuro.
Tuvimos suerte, ya que se celebraba un concurso de tapas y probamos unas cuantas. En esta foto estoy con Eva en el Pirri. Hay cosas que no cambian.
A lo mejor nos enseñas tú la gran manzana. Que haya suerte!
El sábado, como siempre, a comer a Santa Fe y saludo a los trillizos, ¡pero qué majos que están!


Pero la susi está un poco celosa cuando me oye hablar de los pequeñines.
Por la noche a Garrapinillos a celebrar la "curentena" de varios amigos, especialmente de Belín; la cual, la pobretá, iba engañada a una cena romántica con Oscar. Este sinverguenza estuvo semanas ocultándole que en realidad en una casa de Garrapinillos estábamos 34 amigos esperándoles para asar unas costillicas, unos chorizos y unas longanizas.
Entre medio el Zaragoza que pierde en Girona. Es que cada vez me apetece menos hablar de esto. No sé si alguna vez volveré a ilusionarme, creo que sí, pero es que esto del descenso a segunda ha sido muy duro. En fin!
De la sesión musical para la sobremesa se encargaron los insuperables Oscar y Rey, para los cuales ni Silvio ni Pablo tiene secretos.



Por fin, se sabe para lo que usa ibirque su cámara. La caída de un mito de la fotografía aragonesa ....
Lo interesante del video es que se ve por fín al gran ibirque en plena faena con su cámara (y la botella de malta de 12 años). Atención a las admiradoras, estrenaba gafas para así darle un aire más intelectual, si cabe, a su persona. Eso sí, no se cansa de repetir que no es por la edad.
